DIAGNÓSTICO SISTÉMICO

Las organizaciones son “seres vivos” en constante movimiento y necesitan modificarse permanentemente, hacer cambios, mejorar, crecer, abrir nuevas oportunidades de negocio, de mercados, atraer nuevos clientes, mejorar sus productos o servicios, pero en ocasiones las organizaciones se estancan: no consiguen avanzar en los cambios, o por el contrario han crecido rápidamente o se han producido cambios inesperados e indeseados que las han empujado a una crisis.

Los enfoques tradicionales pueden haber aportado ya soluciones para el desarrollo y el cambio de su organización, pero si éstas no han sido suficientes o han aportado una solución poco satisfactoria, existen otros enfoques, otra forma de mirar las organizaciones y sus dificultades que abre nuevas e impactantes vías de solución: el enfoque sistémico.

La consultoría sistémica considera a la empresa como un sistema dónde todo está interrelacionado. Cuando algo no va bien, “el problema” tiene efectos y estos muestran que lo que mantenía el sistema en equilibrio se ha roto en algún momento y hay que buscar el origen, la raíz para intervenir desde allí. Es así como los cambios perduran. La consultoría sistémica no resuelve a través de un paliativo al síntoma, proporcionando un alivio temporal, sino que resuelve desde las causas el problema.

Al actuar en las causas, en el origen, la intervención sistémica necesita de una intervención para provocar cambios profundos. Los efectos de la intervención sistémica no son inmediatos, se van asentando y consolidando en las semanas e incluso en los meses posteriores a la intervención.