PROFESIONALIZACIÓN DE EMPRESAS FAMILIARES

Las empresas familiares conforman un importante porcentaje de los negocios del país, muchas de estas ahora se han convertido en grandes corporativos como Grupo Bimbo, Cemex, Comex, entre otros.

Pero para alcanzar estos estándares de profesionalización, el camino es largo y muy complicado, principalmente cuando las familias carecen de las herramientas profesionales para conseguirlo.

El acompañamiento de nuestros expertos en estos complicados procesos, coadyuva a mantener la armonía de la familia en el momento de la transición a la profesionalización de la empresa.

Para ser considerada una empresa familiar se requiere:

  • Que la mayoría de la participación accionaria pertenezca a la familia.
  • Que la familia mantenga el control de la empresa.
  • Que las decisiones coyunturales sean de la familia.
  • Que en la empresa actúan directamente varios familiares, incluso de diferentes generaciones.

 

Dificultades estructurales

En las empresas mexicanas generalmente no existe una planeación estratégica, por ello es fácilmente comprensible que un tema tan importante como la propia sucesión, tampoco sea objeto de planeación alguna.

Ante la falta de una herramienta administrativa fundamental como la planeación, es entendible además que las empresas funcionan con estructuras de organización rebasadas y obsoletas, incongruentes e incapaces de resolver la vida diaria de estas.

Desde la misma problemática estructural, las empresas familiares se componen de dos grandes sistemas y los “sistemas de familia” y los “sistemas de empresa”, lo que ocasiona la confusión en el comportamiento de sus miembros al momento de asumir sus diferentes roles. Es común en este punto, que existan confusiones entre las funciones y responsabilidades que le corresponden como familia y las que les corresponden como parte de la empresa; por ejemplo, cuando se trata de actuar en familia como un gerente y no como un padre.

A este conflicto se le conoce como paternalismo y sustituye la iniciativa de los miembros de la empresa por un ambiente de protección que sofoca el negocio.

Otro problema interesante que se da en las empresas familiares consiste en la sucesión:

  • No a todos los posibles sucesores naturales les interesa la empresa.
  • La sucesión es deliberadamente atrasada por el fundador.
  • El fundador no planea la sucesión.
  • Falta una decisión oportuna del fundador.
  • Temor de perder o dañar todo lo construido con el tiempo.
  • Falta de confianza en el momento de escoger a los posibles sucesores sean o no familiares.

 

En Delling contamos con la experiencia y conocimiento para ayudarles a la profesionalización de las empresas familiares a través de las siguientes líneas de acción:

  • Mejorar la integración y convivencia familiar.
  • Planear el funcionamiento óptimo de los sistemas empresa familia.
  • Rediseñar la estructura de organización y operación de la empresa.
  • Resolver los aspectos administrativos jurídicos contables y financieros.
  • Diseñar sistemas de control y dirección para los dueños.
  • Decidir sobre la administración y distribución de los bienes patrimoniales.

Las empresas familiares tarde o temprano deberán iniciar un proceso de profesionalización, ya que el crecimiento de la familia, con respecto a la empresa, en la mayoría de los casos no tiene una correlación de proporción.

La comprensión oportuna de la problemática general de las empresas familiares, permite tomar decisiones correctas, no sólo para planear la sucesión en la dirección, sino para el éxito en su permanencia y trascendencia en la vida económica.

El acompañamiento de nuestros expertos en estos complicados procesos, coadyuva a mantener la armonía de la familia en el momento de la transición a la profesionalización de la empresa.