En un concepto más amplio, se considera que gobierno corporativo implica un conjunto de relaciones entre la administración de la sociedad (empresa), su consejo sus accionistas y los terceros interesados.
Gobierno corporativo también provee la estructura a través de la cual los objetivos de la sociedad son determinados, así como es monitoreado su desempeño y cumplimiento.
En este contexto, es claro que la labor del Consejo de Administración es definir la visión estratégica, vigilar la operación y aprobar la gestión, mientras que el director general tiene a su cargo la gestión, conducción y ejecución de los negocios, sujetándose a las estrategias y lineamientos aprobados por el Consejo de Administración, en la medida en que esta distinción se mantenga, será sencillo determinar las líneas de autoridad y responsabilidad.
Se considera que un buen sistema de gobierno corporativo tenga como principios básicos los siguientes:
Dar certidumbre y confianza a los inversionistas y terceros interesados sobre la conducción honesta y responsable de los negocios de la sociedad, para lograr un funcionamiento eficiente del sistema de gobierno corporativo, el comité sugiere que los principios básicos señalados y las prácticas que de ello se derivan, sean adoptados como parte de la cultura de la sociedad observados desde los más altos niveles de la administración y transmitida a todo el personal que integra las distintas áreas de la organización.